Entrenamiento, entrenamiento! pero si es un entrenamiento que ejercita solamente el cuerpo y no la cabeza, muchas gracias! no tengo la necesidad de actores quien, por saber moverse no saben pensar

Vsevolod Meyerhold - Extracto de una entrevista con Nicola Karpov (cofundador con Guennadi Bogdanov de la escuela de biomecánica teatral) sobre el entrenamiento biomecánico

Vsevolod-Meyerhold_image_bios_portraitEl entrenamiento tiene dos aspectos: la apertura de unos a los otros y la relación autentica hacia sí mismo, es decir liberada de toda preocupación de los espectadores.

El entrenamiento puede ser hecho de manera formal. Se puede ejecutar a un nivel elemental, pero también se puede llevar a un nivel mucho más elevado. El riesgo es la mecanización del movimiento: puede conducir a una fría virtuosidad del oficio, simple muestra, fabricada, ilusoria, vacía de toda provocación e intención humana y dramática. Para evitar este peligro hay que cultivar la imaginación de tal manera que ella envíe sin cesar imágenes mentales, inmediatamente asimiladas y vividas corporalmente.

El hecho de tener una motivación ayuda al actor a cumplir el movimiento corporal. Entonces todo movimiento intencional va de si mismo hacia el mundo

Permite la realización natural de éste. Porque estamos llamados totalmente afuera de nosotros, estamos llegando al «aquí y ahora».

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Existen cuatro principios fundamentales de biomecánica:

– Otkaz : preparación a la acción

– Possyl: realización de la acción

– Totchka: llegada de la meta de la acción

Todo esto esta realizado sobre la moderación (Tormaz: literalmente, el freno) físico y emocional, que permitirá reaccionar inmediatamente a todo obstáculo imprevisto que puede presentarse.

Son esos cuatros principios que constituyen el gorrón fundamental sobre el cual ensartamos todos los ejercicios. Es en cierto modo el código señalético de la biomecánica. Cuando conocemos el código fundamental, podemos hablar el lenguaje dado, enriqueciéndole y renovándole sin interrupción. La biomecánica es un sistema vivo, que existe en una renovación y un desarrollo permanente: nuevos estudios nacen, nuevo entrenamiento también. Son averiguados y trabajados, algunas cosas son fijadas y otras rechazadas.

La biomecánica es un método de formación del aparato del actor. El aparato físico del actor tiene que ser comprendido, ajustado y afinado. La biomecánica permite a los actores quitar los problemas físicos. Lo libera y lo mete desnudo. La biomecánica pone el actor en una posición neutra, en un centro de gravedad de él mismo, de este punto nace la posibilidad de construir. Ella da la capacidad de repartirse dentro del espacio y el tiempo del escenario, la sensación del compañero y la sensación del ritmo interior y exterior. Ella permite concordarse y afinarse al ritmo general del espectáculo y entrar exacta e instantemente dentro de éste. Según Igor illinski un alumno de Meyerhold: “los ejercicios biomecánicos están aquí para darnos el gusto del movimiento consciente en escena.”

El entrenamiento es indispensable para cada actor, pero cada actor elige su propio sistema. La biomecánica no define ninguna dirección teatral.

No se puede apartar el entrenamiento de la creación, no está aislado, pero sometido a los objetivos creativos. Nicolas Koustov contaba como se pasaba una jornada en el teatro de Meyerhold: entrenamiento, pausa, ensayo, de nuevo entrenamiento y espectáculo. El entrenamiento para un actor debería ser la misma cosa que las clases cotidianas para los bailarines de ballet.


Texto escrito por David Rousseau, maestro de Biomecánica.

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